Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo

Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo.

Este era el título con el que el propio Ministerio de Cultura presentaba en 2007 después de ser aprobada, no sin una intensa polémica, la conocida como Ley de Memoria Histórica, un portal en internet cuyo principal objetivo era dar a conocer una información hurtada a los españoles durante toda la dictadura y más de treinta años de democracia. 

Con la difusión y puesta a disposición de los ciudadanos del Portal de Víctimas de la Guerra Civil y Represaliados del Franquismo, el Ministerio de Cultura decía cumplir uno de los mandatos más significativos de la Ley de la Memoria Histórica: facilitar el acceso a los documentos relativos a las víctimas de la Guerra Civil, el exilio y sus consecuencias y la represión durante la dictadura franquista.

Los ciudadanos podrían consultar en este portal una base de datos con las referencias existentes en archivos dependientes del Ministerio de Cultura, sustentada en los documentos que reflejan el sufrimiento y la violación de los Derechos Humanos que padecieron nuestros compatriotas durante tan largo periodo. A ellas se habrían añadido las relativas a la presencia de refugiados españoles en los campos de concentración y exterminio nazis, a partir de fuentes extranjeras.

Las referencias del Portal de Víctimas se centran en quienes padecieron expresiones de violencia personal, represión, depuraciones, injusticias y agravios por motivos políticos, ideológicos, religiosos o de otra índole, tanto de los que no eran afines al Movimiento Nacional, como de quienes tampoco lo eran con el gobierno republicano legalmente constituido.

Aquella iniciativa parecía suficientemente justificada, si se admitía, por fin, algo que estaba bien claro a nivel historiográfico pero que no acababa de calar en la sociedad española. A saber, que hacía setenta años que la dictadura franquista vertebró su régimen represor mediante la promulgación de leyes especiales con un objetivo bien claro: continuar, ya durante la larga posguerra, la persecución de los contrarios o desafectos al Nuevo Estado, mediante incautaciones de bienes, sanciones económicas, reclusión, y si procedía, la eliminación física. La construcción jurídica de la represión política que siguió a las eliminaciones selectivas e indiscriminadas de los primeros momentos de la sublevación, se materializó por parte de los vencedores en un entramado institucional especializado y coordinado, para castigar y doblegar a los denominados enemigos de España, como los Consejos Guerra, la Ley de Depuración de Empleados Públicos, las Juntas de Incautación de Bienes, el Tribunal Especial contra la Masonería y el Comunismo, los Tribunales de Responsabilidades Políticas y, más cercano en el tiempo, el Tribunal de Orden Público. Todas las instituciones franquistas implicadas en la persecución política y social, en virtud de su minuciosidad, generaron una ingente masa de documentación, conservada en su mayoría.

El Ministerio de Cultura con este portal iniciaba la difusión de estos ignominiosos testimonios del pasado que forman parte también del Patrimonio Documental, a la par que fundamentales para la memoria democrática de España. El Portal se abría para que, progresivamente, pudiera recibir nuevas referencias a las que se vincularán las respectivas imágenes digitales de los documentos. Entre estas referencias se incluirán aquellos documentos que superen los plazos de accesibilidad como los que sean autorizados por los afectados para ser difundidos y consultados.

Desgraciadamente, aquel ambicioso proyecto quedó abortado de alguna manera por motivos que ahora no vamos a explicar. En todo caso, por el camino habían quedado los esfuerzos de muchos particulares, asociaciones e, incluso, instituciones municipales, provinciales o autonómicas que, estas sí, había conseguido llevar a buen puerto sus proyectos a través de publicaciones o páginas web de diferente formato y calidad.

La comunidad de Castilla-La Mancha tiene aquí una notable laguna a la que pretende poner remedio este proyecto de investigación articulado alrededor de la Universidad de Castilla-La Mancha pero que cuenta con la colaboración de profesores de otras universidades, foros de la memoria, Asociaciones para la Recuperación de la Memoria, colectivos de familiares de presos (AFECO) y simples particulares que están dispuestos a investigar y aportar su trabajo para el conocimiento del gran público. Se trata pues, de cumplir una importante función social que exige mucho esfuerzo y una acertada coordinación.

A finales de este mismo año, 2015, el proyecto pondrá a disposición de la sociedad castellano-manchega una información básica, que aspiramos a completar progresivamente, sobre la represión de la dictadura franquista contra todos aquellos que nacieron o vivieron en estas cinco provincias entre 1936 y 1977. Una información que, como decíamos más arriba, hubiera debido de estar ya disponible y que ahora podemos hacer realidad.